domingo, 6 de febrero de 2011
miércoles, 2 de febrero de 2011
LETRA MENUDA. SAUDADE. Mouman vs Captain Patapum.

José se levantó sobresaltado aquella mañana, se miró al espejo para observar su rostro huraño presidido por un frondoso y negro bigote. Su imagen desapareció del espejo cuando abrió la puerta del armario que le servía de soporte. Abrió el cajoncito donde su mujer y él guardaban las maquinillas específicas de afeitarse los mostachos, de triple cuchilla que debían cambiar semanalmente.
Apuró a fondo su labio superior a ritmo de fado, recuperando el aspecto glamouroso que presidiría las portadas de los periódicos del día siguiente, ya tendría que volver a afeitarlo hasta la tarde.
Fue a la cocina y se preparó un café Camelo, buscó un mollete infructuosamente para prepararse una tostada, reparando en que no había pan del día, sólo había un paquete empezado de pan de molde…
- “Si no puedo cazar con perro, cazaré con gato” – pensó mientras introducía un par de rebanadas en la tostadora.
Miró en el frigorífico y reparó en un post-it que esperaba camuflado entre los imanes de publicidad de pizzerías, dibujos del niño, y la lista del carrefour. Despegó el papel amarillo para leerlo: “ha llamado Mendes, que no se te olvide dar por culo con lo de Pepe”. En ese momento se sintió triste, pensó si fue una buena idea dejar la fábrica de toallas, romper con el negocio familiar que le podría haber garantizado una vida sencilla y próspera en Setúbal.
Recordó cuando en su barrio le llamaban “O cachondo da praia” y era la alegría de cualquier fiesta. Parecía como si fuera otro el que protagonizaba sus recuerdos, no se reconocía en aquel muchacho bigotudo que por la mañana dirigía la fábrica con sus hermanos y por las tardes colaboraba con payasos sin fronteras.
Sobre la chimenea de mármol de Carrara se alineaba un rosario de portarretratos de plata; José se acercó cogiendo la foto de la única persona que no tenía bigote. Miró fijamente la fotografía de aquel anciano canoso de aspecto afable, que podríamos confundir con el padre de Leslie Nielsen. Su rostro se desencajó y una lágrima recorrió su mejilla, mientras susurró para si mismo:
- “Bobby… mi amigo, mi … creador….”
Recordaba como lo dejó todo para seguir a aquel anciano inglés como un niño sigue al camión de los helados, para seguir al abuelo que nunca tuvo. Aquel día murió José Mario y nació Mouman.
Se sentía raro, aquella mañana no era como las demás, cierta tensión se respiraba en el ambiente. Miró el gallo erguido sobre el televisor, para descubrirlo azul como el mar… iba a llover…pero la predicción meteorológica no decía nada al respecto.
Se asomó a la ventana y observó una manta de nubes negras avanzando rápida hasta cubrir la casa, una penumbra inquietante lo inundó todo. Sobre la casa parecía estar desencadenándose una tormenta eléctrica, de repente sonó el interfono, alguien llamaba a la puerta.
José fue hacia la entrada para descolgar el telefonillo, sabía que había llegado el momento… No alcanzaría la plenitud hasta que resolviera este asunto, no en vano llevaba años postulándose como el Lex Luthor del fútbol, el Jocker del balompié, tanto esfuerzo y dedicación no podía quedar en nada.
Descolgó el auricular y acercándolo a su oido preguntó:
- “¿Quién es?”
- “Soy Javi Clemente…solo puede quedar uno”
martes, 30 de noviembre de 2010
FURGOL. UNA MANITA PARA EL TACTO RECTAL DE MOURINHO
Sorprende ver a un Mourinho tan manso y sobrero como el que ayer respondía a las preguntas de los medios en la rueda de prensa posterior al clásico, quitando trascendencia al asunto, asumiendo con falsa naturalidad una cómoda digestión de una derrota que por abultada e inusual requiere un cubo de Almax.
La explicación de tanta calma es que Mourinho acaba de someterse a un tacto rectal, y aparenta quitarle trascendencia bajo el pretexto de ser una exploración con fines médicos, pero si mira dentro de si, si escarba un poquito, sabe que minutos antes le han metido un dedo por el culo, cinco para ser mas concretos, uno por cada uno de los goles que un soberbio por excelso FC Barcelona, endosó a un Madrid que trasladó al césped del Camp Nou la vulgaridad que apuntó semanas atrás en los aparcamientos de El Molinón.El Madrid se presentó inoperante, sin coraje, entregado a esa danza ritual
del tiki-taka de la que era un espectador de lujo, hasta 21 toques precedieron al 2-0. Se confrontaron cara a cara los dos conceptos de juego, el exquisito fútbol de gourmet contra el fútbol de músculo hipertrófico y triquiñuela, y se desveló la gran miseria de Mourinho, que podrá ganar la liga, la copa o la champions, pero ninguno de sus equipos pasará a la historia, no se recordará a su Chelsea, al Inter del triplete o a este Madrid hoy postergado pero firme candidato a ganar la liga.Mourinho si pasará a la historia, como un advenedizo, como un tipo egocéntrico y soberbio que poco o nada ha aportado a un fútbol en el que por otra parte todo está inventado.
Que decir de Ronaldo, el eterno aspirante a lamer la suela del zapato que calza Messi, que en los partidos decisivos desaparece. Muy destacado, eso si, el empujón a Guardiola y sobresaliente el anuncio de relojes que protagonizó junto a Elsa Pataky, de este tipo que terminará dejando el fútbol para ser maniquí de bragas náuticas.En resumen, el clásico puso a cada uno en su sitio, demostrando que los autómatas malencarados de Mou son lo que son, y están donde están, no obstante puede que incluso ganen la liga o la champions (Dios no quiera), pero el reto del BarÇa es otro, un reto que no está al alcance de los blancos, el FC Barcelona juega para alcanzar la eternidad.