domingo, 12 de febrero de 2012
viernes, 10 de febrero de 2012
BESTIARIO IBÉRICO. VISTO EN LAS CALLES. “Born to be wild”
En un solar un hombre joven con una gorra campera, montaba a caballo dando círculos bastante rápido. Un tipo orondo, descomunal e hiperbólico montaba un caballo extrañamente pequeño; no era un pony pero era una especie de caballo con tara, no se parecía excesivamente pequeño, quizás como consecuencia del grotesco jinete que lo montaba.
Si ves a un tipo de estas dimensiones montando tan rápido, no puedes evitar imaginar a una especie de tribu urbana en plan “Ángeles del Infierno”, pero rocieros, no se, una cofradía rara como el grupo motero que lideraba Marlon Brando en “El salvaje”, que recorrieran los caminos del Rocío en sus caballos enanos, armando gresca en las ventas ubicadas entre Villamanrique y Almonte.
El tipo sonreía mucho viéndose tan rápido, sintiendo esa velocidad extrema en el azote del viento en su cara, soñando despierto que el caballo no existe y que es ligero y rápido, una suerte de centauro contemporáneo de La Rocina…
…caún es caún y sus cauneces.
LETRA MENUDA.LA VERDADERA HISTORIA DE IGNACIO MÁRQUEZ, EL NIÑO MATUTANO. ACTO I
Nunca nadie supo que Matu se llamaba realmente Ignacio Márquez, todos los empleados lo recuerdan cada mañana uniformado junto a la ostentosa escalera Art Decó de mármol de Carrara. Algunos en broma decían que Matu siempre estuvo ahí y podría decirse que tenían razón porque llevaba en aquella oficina desde el año 1975, cuando siendo aún niño, un publicista catalán lo descubrió mientras jugaba al fútbol en la plaza de su pueblo.Aquel hombre llenó de promesas los oídos de su padre, y a cambio de un puñado de monedas se lo llevó para siempre lejos de su pueblo. Atrás quedaban las excursiones al arroyo a coger renacuajos, los interminables partidos de fútbol en la plaza y los tebeos del guerrero del antifaz. En Campoalbillo recuerdan aquel año 75 por dos hitos significativos y cruciales: la muerte de Franco y la desaparición de Nacho Carapeloto.
Sus padres dijeron que se lo había llevado un ovni, todos recuerdan a un joven J.J. Benitez haciendo preguntas para una entrevista que salió publicada en diario 16, también recuerdan nítidamente a Carapeloto porque poseía una cabeza perfectamente redonda como una sandía, una testa grande y esférica como un planetoide que le había granjeado una gran popularidad en la comarca; Ignacio cumplía esa función social tan necesaria en los pueblos de aquella España rural, profunda y tosca, era el receptor de todas las chanzas, bromas y chascarrillos, era la válvula de escape de aquella gente amante de las cabañuelas y del calendario zaragozano, cumplía una crucial labor que le otorgaba la categoría de fuerza viva junto al cura o al alcalde.
Una vez el coche salió del pueblo, se acomodó en el asiento del copiloto, y sentado desde allí su mirada se perdió en la planicie. Sentía una profunda tristeza pero no soltó una sola lágrima, apoyó la cabeza en el cristal de la ventanilla para hundirse en la monotonía del paisaje manchego, pronto estuvo dormido.
Cuando abrió los ojos el Ford Capri rojo se abría paso entre las calles de Barcelona, la impresión fue brutal para aquel chico que no había salido de su pueblo. Mientras avanzaban por la diagonal, el niño Ignacio Márquez sentía una profunda y verdadera fascinación por todo cuanto alcanzaba a ver, como una suerte de buen salvaje roussoniano, la misma satisfacción de todos los transeúntes que atónitos observaban a aquel niño raro y cabezón a través del cristal de la ventanilla.
martes, 7 de febrero de 2012
BESTIARIO IBÉRICO, VISTO EN LAS CALLES. “Soy de Legálitas”
¡¡SOY DE LEGALITAS, SOY DE LEGALITAS!!
Me parece brutal como este tipo, en medio de un atropello o una supuesta injusticia piensa que pertenecer a Legálitas es como una suerte de pasaporte diplomático que le exime de toda responsabilidad y le protege con una férrea coraza legal. Que mierda debes tener en la cabeza cuando ante una situación así en vez de llamar a la policía, o pedir auxilio a los transeúntes, invocas a Legalitas…
…caún es caún y sus cauneces.
domingo, 5 de febrero de 2012
VISTO Y OIDO. MIGUEL NOGUERA. IDEAS SUBLIMES
CARTAS A LOS FILIPENSES. HACIA LA EXTINCIÓN...PERO SIN DRAMAS

Quizás el que lea estas líneas considere el texto como innecesariamente provocador, para nada es la intención.
Básicamente quiero revelar en estas líneas es que el ser humano esta predestinado a la extinción, y ya está, quiero exponer este hecho sin recomendar acto seguido que hacer para evitarlo o a que divinidad debemos encomendar nuestras plegarias… señoras y señores nos vamos a extinguir, y como es inevitable no hagamos dramas: “carpe diem”.

No me malinterpreten, esto no es un discurso Algorista ni les voy a conminar a un suicidio colectivo o a danzar desnudos en torno a la hoguera, simplemente se trata de exponer que somos una población que crece sin cesar con unos recursos limitados. Tradicionalmente había métodos de control “naturales” a modo de grandes epidemias, guerras mundiales y sobre todo la sólida estructura que ha venido sosteniendo el modo de vida en el que unos no deben tener nada para que nosotros lo tengamos todo y esto ha favorecido una sima en la esperanza de vida.
Pero el ser humano no ha dejado de avanzar, no solamente en la tecnología o el conocimiento aplicado, sino también en las disciplinas sociales, castrando progresivamente nuestros instintos primarios, de modo que cada vez avanzamos como humanos, retrocedemos como animales y en consecuencia nos alejamos de los códigos de la naturaleza. Hoy en día a pesar de que muchos pacifistas lancen soflamas incendiarias, el mundo es un lugar mucho más seguro, civilizado y pacífico que antaño.
El odio está ahí, eso nos hace humanos, pero se dan muchas menos guerras y sobre todo las que hay son mucho menos cruentas, es decir a pesar de que en toda guerra mueren inocentes, hoy en día la opinión pública es intransigente con la muerte de civiles, y salvo en lugares remotos, prácticas habituales en las guerras del mundo clásico están totalmente obsoletas, como exterminar a todos los varones (hombres y niños) cuando se invadía un territorio. Este avance social innegable ha reducido a mínimos la eficacia de los conflictos armados como medio de control poblacional.
Por otro lado la medicina ha llegado a cotas nunca vistas de desarrollo incrementando la esperanza de vida de la población. Sin querer entrar en la polémica y muchos menos en la demagogia, cuando vemos a nuestros abuelos con 90 años gracias a la química, además de alegrarnos del regalo que supone disfrutar de la compañía de un ser querido durante un tiempo que podríamos definir como extra, nos planteamos que quizás consuma los recursos que le corresponderían a él y por ejemplo a un niño recién nacido en Somalia cuyo ciclo vital es de un par de días. En resumen el desarrollo de la medicina incrementa la esperanza de vida en contra de los códigos de la naturaleza y este mágnifico progreso reduce la eficacia de la enfermedad como medio de control de la población.
Es duro lo comentado, pero el mundo funciona así y debemos aceptarlo (el que aún no lo haya hecho), nuestro bienestar requiere el sufrimiento de otros, os pondré un ejemplo que espero sea ilustrativo: para que nuestros móviles de última generación, tablets y demás dispositivos tecnológicos funcionen, necesitamos Coltán (compuesto de columbita y tantalio, con una conductividad hasta 80 veces más que el cobre), es un mineral que se extrae fundamentalmente en el Congo y que está detrás de los episodios bélicos que se dan en la región (¿recordáis las matanzas de hutus y tutsis?), pues bien lo más curiosos es que este mineral se encuentra por caprichos del destino en yacimientos a mucha profundidad y por cuestiones de eficiencia en su extracción resultan especialmente indicados los niños, que con sus pequeños cuerpos son los que mejor caben en los recovecos.
Se calcula que cada kilo de Coltán que se extrae cuesta la vida a dos niños (quién quiera puede buscar en google coltán y encontrará extensa información sobre el tema). ¿no lo sabías?, pues ya lo sabes , pero lo más importante ¿pensarás en esto cuando utilices tus puntos de vodafone para cambiar tu terminal en funcionamiento por otro más sofisticado?, la respuesta es no, y ese es el espíritu que nos llevará a la extinción, pero que no se sienta nadie mal esto está escrito en nuestro adn, el ser humano es así y ya está. Ahora bien todos podemos colgarnos una pancarta de cartón y salir a la calle, hacer una acampada y tocar los timbales por las hambrunas en el cuerno de África, sin preocuparnos por la persona que duerme en un cajero cerca de casa, por los niños que pasan necesidad en los poblados chabolistas etc… somos así, nos gusta la desgracia lejos de casa, dar un eurito para el Domund y apagar el telediario cuando salen los negritos con la barriga hinchada, no nos vaya a amargar la comida.
Por eso como dije al principio no vendo solución, ni remedio, creo que todos lo hacemos muy bien viviendo en la ignorancia, el día a día. No en vano nosotros que un día fuimos súbditos, luego ciudadanos y ahora consumidores nos hemos convertido en una especie programada para consumir, agotar, no pensar. Es el “carpe diem” salvaje. Con un poco de suerte, pensamos los que así nos comportamos ¿verdad?, el desastre no se produzca o cuando llegue ya no nos afecte.
¡Yo no pienso en esas cosas!... claro que no, funcionas como un autómata igual que yo porque responde a tu naturaleza humana, el actual sistema se lleva desarrollando durante muchos siglos, y es un engendro magnífico porque explota todo aquello que nos hace humanos pero desde nuestro cerebro reptiliano. Yo no sabía que el balón de la liga que le compré a mis hijos está cosido por niños en Asia, yo no sabía que durante siglos hemos expoliado las materias primas de países tercermundistas para sostener nuestras florecientes y prósperas sociedades, manteniendo a toda suerte de dictadores. Todos lo sabíamos o deberíamos saberlo y por eso somos responsables, o mejor dicho copartícipes de esto. Acaso alguno de nosotros renunciaría a la mitad de nuestras riquezas, propiedades y derechos a favor de esas personas que no tienen nada (el que diga que si lo puede hacer mañana mismo…), la respuesta es no, porque vivimos de esto, este es nuestro negocio, el negocio de la desigualdad, el negocio de la muerte y la miseria a miles de kilómetros de la tranquilidad de nuestros barrios residenciales. Sin dudar si ellos estuvieran en tu lugar lo haría porque también son humanos, pero les ha tocado vivir en el lado marrón de la existencia, por eso esta noche cuando le reces a tus deidades, da gracias a tu Dios de que tus hijos vayan a la escuela gracias a que otros niños buscan basura en los vertederos de Bombay.
Esto que estoy exponiendo aquí sobre la extinción del ser humano, con mi limitado conocimiento y talento, ha sido tratado por reconocidos autores como Stephen Hawkings que ve a la especie humana como si fuera un grupo de nómadas que agotan todos los recursos de un área determinada, “contaminando y dañando el medio ambiente, y dejando luego ese lugar para buscar otro nuevo que explotar”. Según el científico, tal ha sido el impulso que ha movido la historia de la humanidad. Pero ahora, aunque seguimos en plan Atila, la cosa es mucho peor, pues hay un elemento devastador: las nuevas tecnologías, que pueden destruir más rápido.
Hawkings llevando el tema a su terreno expone que si nos vamos quedando sin espacio habitable, finalmente no habrá nuevos lugares donde ir y perecerá la especie humana. Justo entonces, cuando nos quedemos sin espacio habitable, se abrirá un nuevo horizonte para el planeta que, ya sin seres humanos, podría volver a respirar tranquila.
La frase “cuidar del planeta”, según la tesis de Stephen Hawkings, sería equivocada, pues el planeta estará mucho mejor sin nosotros, se salvaría. Así que no tienen de qué preocuparse ni ambientalistas ni ciudadanos concienciados con el medio ambiente: el entorno acabará por sobrevivir a la explotación humana, pero ni nosotros ni las futuras generaciones vivirán para verlo.
Para todos aquellos que se definen como ecologistas, animalistas y demás fauna y flora, comentar que si verdaderamente quisieran hacer algo por el planeta, deberían colgar las flautas, guardar los bongos, dejar de despelotarse en Sanfermines, buscar esas bombas sucias de la extinta URSS y traicionando a la especie humana organizar una hecatombe que libere al planeta de ese virus llamado humanidad, se trata de hacer el trabajo sucio, como el meteorito hizo con los dinosaurios.
No debemos sufrir por ser hipócritas, la hipocresía es inherente a la condición humana, no acto aislado cometido por algunos. Moral es hipocresía. Ningún predicador de la moral podría predicar lo que hace porque presentaría un ideal muy mediocre que no entusiasmaría a nadie. No puede predicar lo que hace, sino solamente lo que debiera hacerse y debiera hacer él también. Veracidad es aceptar esta hipocresía: reconocerse como ser humano que vive la condición humana.
Nuestra sociedad está basada en este concepto y nos envuelve a todos con su manto haciendo más llevadera nuestra existencia (nos libera de los conflictos morales para que nos centremos en lo importante: CONSUMIR), pero más bien tendríamos que hablar de cinismo más que de hipocresía. Hoy los poderes de nuestro mundo defienden los derechos humanos, a los cuales necesitan para poder hacer sus negocios de poder. La persecución de pretendidas conspiraciones mundiales asegura que los derechos humanos no sean más que cortina de humo. ¿Cómo pueden conquistar el petróleo de Asia Central sin la cortina de humo de los derechos humanos de los afganos? Los derechos humanos en la boca del poder no tienen otra función que proteger el negocio del poder. Son el medio para un masaje del alma sentimental de aquéllos que no tienen poder y que no deben tenerlo. No hace falta aparentar nada; no hay ninguna hipocresía, sino un simple uso cínico de argumentos. Hasta se hace un campo de concentración en Guantánamo y la cortina de humo de los derechos humanos lo protege (el principal problema de los derechos humanos en Cuba es un partido que se juega en Guantánamo).

Con motivo de la Cumbre de la Unión Europea celebrada en Sevilla en junio del pasado año, la célebre ONG internacional Oxfam otorgó una medalla a la hipocresía a la UE “por la doble moral que promueve en el comercio internacional, porque, por un lado, impulsa la liberalización y eliminación de subvenciones en los países empobrecidos mientras, por el otro, mantiene cerrado su propio mercado y altamente subvencionada su agricultura, lo cual favorece fundamentalmente a las grandes empresas y propietarios, y genera excedentes a bajo precio que son exportados, hundiendo los mercados internacionales y locales”. No dudo que el premio esté bien dado, pero ¿dónde está la hipocresía? Ni la UE ni EU esconden nada, sino que dicen hagan lo que digo, pero no imiten lo que hago, lo que no es hipócrita sino cínico.
Como resumen de lo expuesto entiendo que cada uno debe actuar como crea en conciencia, siendo deseable un uso racional de los recursos y una optimización de la energía , pero sin pasarnos con la psicosis que de nada va a servir, porque los países emergentes (china, india etc…) no van a cumplir protocolo de Kioto ni leche que mamaron (estaría bueno si ahora que están despuntando a crecer les frenásemos con juegos florales de la contaminación del medio ambiente etc, ahora es su momento…), pero con calma que estamos condenados a la extinción, consustancial a nuestra naturaleza. Así que encomendémonos al Carpe Diem intentando mirar al que tenemos al lado por si podemos hacerle la vida un poco mejor y si no por lo menos tratar de joderlo lo menos posible, y encaminémonos disciplinados a la extinción, alegres y risueños como con flores a María.
sábado, 12 de marzo de 2011
VISTO Y OIDO. JAPÓN, TSUNAMI A TIEMPO REAL.
Veremos como afecta este golpe a una economía enferma como la japonesa. No obstante esto pasa a un segundo lugar en unos días donde todos debemos compartir en la medida de lo posible el dolor de las víctimas y afectados.