domingo, 19 de diciembre de 2010

ORGULLO ANDALUZ. MORANTE DE LA PUEBLA


El torero de la Puebla del Río, es un torero artista. Su hondura, pureza y clasicismo son adornados con pinturería propia de los grandes toreros de Sevilla. Está considerado como el más artista de la nueva generación. Con el capote es uno de los grandes maestros de la actualidad, sino el mejor.

Ciertamente no es muy variado en sus formas, pero su plasticidad y cadencia son a todos gustos sublimes, sin necesidad de recurrir a los excesos épicodramáticos.

Sublime faena acompañada por Diego Carrasco y Poveda.



sábado, 18 de diciembre de 2010

ZX SPECTRUM.BLACK OPS

GANCHITOS, CERVEZA, MARATHON DE CALL OF DUTY 3,2,1,...



miércoles, 15 de diciembre de 2010

LETRA MENUDA. VERDES Y RASGADOS. Folletín melodramático en tres Actos.

Parte III. 15 DE MAYO DE 1939

El tren recorrió los últimos metros lentamente, silbando entre una nube de humo. Se asomó a la ventana para ver a la gente agitar sus banderitas rojigualdas. Entre la multitud reconoció a su hermano Víctor, con ese porte gallardo que le había granjeado una merecida fama de conquistador. Vestía la camisa azul, el correaje y las botas de caña alta que rivalizaban en brillo y negritud con su pelo peinado hacia atrás.

Una vez se detuvo el tren, se acercó a la puerta para bajar de un salto. Víctor se acercó sonriendo para fundirse con él en un abrazo.

- “Coño Rodrigo, que bien se te ve de capitán, con esa pinta seguro que engañas a alguna y te casas”.

Se montaron en un viejo citroën negro, conducido por un falangista muy joven.

- “Andas con Chofer, debes ser un pez bien gordo…”

- “Hay mucho trabajo que hacer todavía, vosotros terminasteis el vuestro en el frente, pero todavía la guerra no está ganada, todavía no…”

Cuando llegaron a la plaza mayor escucharon un grito sordo de mujer, un grupo uniformado se arremolinaba en torno a un viejo autobús con el techo cargado de baúles. Víctor ordenó al chofer que detuviera el coche, y los dos hermanos se acercaron para ver que ocurría.

Una mujer joven estaba en el suelo con el vestido rasgado, dejando al descubierto sus senos desnudos. Sollozaba cubriéndose la cara con las manos.

- “¿Qué ocurre?”

- “Hemos descubierto a una puta bolchevique intentando abandonar la ciudad, los muchachos habían pensado divertirse un poco con ella antes de llevarla al camino”

- “¿Qué clase de animales sois?, en esta España nueva se acabó el libertinaje salvaje de las hordas rojas, que clase de cristiano se atreve ni siquiera a proponer eso….” dijo Victor.

Mientras su hermano discutía, Rodrigo se acercó a la muchacha, se inclinó junto a ella tomando su barbilla con su mano derecha, para preguntarle:

- “¿Cómo te llamas?”

- “Carmen”, dijo la mujer con la voz entrecortada, mientras levantaba la mirada.

Rodrigo descubrió entre los cabellos que tapaban su cara, dos ojos inmensos, rasgados y verdes, y cuando se quiso dar cuenta estaba mirándose en ellos, como el que se mira reflejado en un estanque.

Víctor soltó una carcajada y dijo a los hombres entre vítores:

-“Está bien, haced lo que tengáis que hacer pero en un lugar apartado, yo me lavo las manos como Poncio Pilatos, a fin de cuentas es una puta roja”

Rodrigo escuchó claramente las palabras de su hermano, entonces miró a los ojos de la chica durante unos segundos en los que se hizo el silencio, ya no escuchaba las risas y gritos de aquellos hombres vestidos de azul, sacó la pistola de su funda y apuntó a Carmelita que la cogió con las dos manos, depositando el extremo del cañon en su frente. Apretó despacio el gatillo, creyendo ver gratitud en aquella mirada de esmeralda.

Su hermano le abrió la puerta del citroën, se montó en el coche con la pistola caliente en la mano y los ojos empañados por las lágrimas. Era viernes.

LETRA MENUDA. VERDES Y RASGADOS. Folletín melodramático en tres Actos.

Parte II. 20 DE DICIEMBRE DE 1938

El invierno de 1938 fue especialmente duro, era común ver las cunetas sembradas con cadáveres de soldados muertos por congelación. El grado de capitán del cuerpo de ingenieros le otorgaba el privilegio de montar a Gladio, un caballo tordo, noble y fuerte que le acompañaba desde el 36, y eso sin duda en caminos con cuarenta centímetros de nieve era mucho.

Rodrigo Nuñez sentía un gran aprecio por aquel animal, no en vano era el caballo de su padre, un miembro de la familia además de un compañero de armas. Aquella noche una densa niebla lo cubría todo, el batallón avanzaba en silencio por una senda tortuosa y agreste, intuida por el surco que dejaba el paso errático de los soldados.

De pronto un crujido seco rompió el silencio, como si un tronco se hubiese roto bajo el caballo, que cayó como un peso muerto arrastrando consigo al jinete. El caballo relinchaba de dolor con los ojos desorbitados; Rodrigo reparó en su pata trasera quebrada como una rama seca; el hueso había aflorado y un charco de sangre comenzó a teñir la nieve.

Miró a los ojos del animal y durante segundos pareció hacerse el silencio, dejó de escuchar los relinchos atronadores. Despacio, sacó su pistola Astra de 9 mm y disparó mientras una lágrima recorría su mejilla izquierda. Esa fue la penúltima vez que disparó aquella arma.

LETRA MENUDA. VERDES Y RASGADOS. Folletín melodramático en tres Actos.

Parte I. 15 DE NOVIEMBRE DE 1935

Rodrigo Nuñez subió esa tarde los cincuenta y cuatro peldaños de mármol que conducían hasta el lupanar que regentaba mademoiselle Trenant, una viuda que presumía de haber tenido como clientes a los más destacados artistas de Monmartre. Los viernes por la tarde el salón del pequeño piso del centro de la ciudad se llenaba de bachilleres de familias bien de toda la provincia, que apuraban sus pagas antes de volver a casa el fin de semana.

El burdel tenía fama de local con clase, con un aire algo decadente y bohemio. Mientras una gramola inundaba el aire con boleros y canciones francesas, las chicas vistiendo batines de seda desfilaban entre los clientes que apuraban sus copas de Cognac.

Rodrigo hacía tiempo que venía sólo, sin compañía de sus amigos, para encontrarse con Carmelita. No había faltado ni un viernes a su cita, desde aquel día de agosto en que sus hermanos mayores le llevaron para que se estrenase a lo grande. De no ser porque sus hermanos reconocerían aquellos enormes ojos verdes y rasgados, hace tiempo que la hubiese sacado de aquel lugar, liberándose de la angustia que le producía imaginarla con otros hombres, hace tiempo que le hubiese pedido matrimonio. Su familia podría llegar a tolerar que acabase con alguien que no fuese de su clase social, pero jamás con una puta.

Ese año Rodrigo acabaría sus estudios de ingeniería, y su padre le había preparado un prometedor futuro en Casablanca, donde sus contactos le garantizarían un buen cargo en la empresa francesa encargada de la construcción de la línea de ferrocarril.

Rodrigo esperaba ansioso la llegada del viernes, nada le importaba el grupo de hombres con brazaletes de la CNT que se apostaban cada tarde bajo el burdel y murmuraban a sus espaldas, nada ni nadie podía evitar que cada viernes fuera a mirarse en los ojos de Carmelita, para morder suavemente cada rincón de su piel y sumergirse finalmente entre sus muslos torneados. Otras tardes las pasaban riendo como novios, o charlando durante horas sin ser conscientes del tiempo. A mademoiselle Trenant tampoco le importaba el tiempo, sabía que el dinero nunca fue problema para aquel joven, no en vano pertenecía a una de las familias más acaudaladas de la zona.

Rodrigo simplemente se entregaba a disfrutar del momento, sabiendo que el año próximo estaría en África, lejos de todo, lejos de Carmelita…

domingo, 5 de diciembre de 2010

VISTO Y OIDO. LOS EFECTOS DEL LEVANTE

Bicheando por internet he encontrado esta grabación de una llamada a la comisaria de policia nacional Cádiz. Es real... Atención altavoces y disfruten.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

VISTO Y OIDO. PELILLOS DE PUNTA.


Todos alguna vez viendo una película hemos sucumbido a la erección capilar antebracil, provocada por el discursillo épico de turno. Incluso los más machotes se han visto sorprendidos por el amago de brote de una lagrimilla rebelde. ¿Quién no se ha emocionado alguna vez con el speech de william wallace, viendo a los jamaicanos llevar a hombros su bobsleigh entre los aplausos del público asistente? ¿Quién no salió de pequeño del cine, empuñando la espada imaginaria mientras silvaba la musiquilla de Willow?.



Mi preferido sin dudas, escarpialmente hablando....





"Mi nombre es Máximo Décimo Meridio, comandante de los ejércitos del Norte, General de las Legiones Félix, leal servidor del verdadero Emperador Marco Aurelio, padre de un hijo asesinado, marido de una esposa asesinada, y voy a vengarme en esta vida o en la siguiente."